En un entorno empresarial marcado por cambios constantes y la «democratización de la tecnología», la gestión de la complejidad tecnológica es crucial para la competitividad.
César Lira, conductor de la sección «Líderes Tech» de Techtegia, conversó con Juan Carlos García Palma, director para el desarrollo del mercado en Latinoamérica de BMC Software, sobre la relación simbiótica entre la autonomía digital de una empresa o entidad, la hiperautomatización y la orquestación.
El ejecutivo de BMC, una compañía con más de 40 años de experiencia en la automatización y optimización de entornos de TI complejos y que fue main sponsor del Techtegia IA Summit Data Explote, celebrado en julio pasado en Ciudad de México, compartió su visión sobre cómo las empresas pueden superar los obstáculos del trabajo en silos y la interoperabilidad para evolucionar hacia un modelo operativo autónomo y eficiente.
Retos clave en la gestión de datos
La base de esta transformación es el manejo de los datos, considerados el «petróleo» o la «gasolina» del mercado. Sin embargo, la gestión de la información en un «mundo híbrido, infraestructura on-premise en tierra, infraestructura en nube, infraestructura multinube» , se vuelve un desafío complejo.
Según Juan Carlos García Palma, los principales retos se concentran en tres fases clave:
- Colección de fatos: la complejidad y diversidad de las fuentes de datos (que pueden ser hasta 20 diferentes) hacen que la colección de los datos se vuelve un rato y que sea necesario tener la capacidad de extraer los datos desde estas fuentes.
- Transformación: una vez recolectados, los datos deben «conjugarlos, es decir, cargarlos a un gran repositorio» para luego aplicar el proceso de transformación (ETL o LT).
- Toma de Decisiones: finalmente, la información transformada debe ser publicada y consumida por la persona adecuada para «tomar decisiones de forma anticipada».
El líder tecnológico fue enfático en afirmar que las empresas que no logran tener una capacidad de análisis y, primero, colectar los datos, transformarlos y prever hacia dónde es su futuro, serán empresas que no podrán llegar a ser competitivas.
«Las empresas que no capitalicen, moneticen su colección de datos y modifiquen su base de negocio, su retorno económico y que tampoco modifiquen los bienes, productos y servicios perfilando a los clientes actuales y futuros, son esas empresas que no van a poder sobrevivir en este tsunami de cambios de infraestructura y tecnología y de datos», advirtió.
El manejo efectivo de estos datos, amplió, es lo que alimenta la Inteligencia Artificial (IA), que sin ellos «sería una Inteligencia Artificial tonta».
La IA permite pasar del análisis pasado (reactivo) y presente (descriptivo), al análisis futuro (predictivo) y, finalmente, a la prescripción , donde los algoritmos generativos indican «ahora qué debes de hacer» para lograr un «estado deseado de la empresa».
El problema de la interoperabilidad y el trabajo en silos
Un desafío recurrente en las organizaciones es la falta de comunicación entre áreas, que lleva al trabajo en «silos«. Esto se traduce en un grave problema de interoperabilidad: la dificultad para que «los diferentes silos de tecnología tienen que convivir con transformación de los datos, con diferentes aplicaciones, infraestructura».
Juan Carlos García Palma apunta que la solución a este problema va más allá de crear APIs (Interfaces de Protocolo de Aplicación), ya que cualquier cambio en una plataforma obliga a modificar la interconexión en la otra. Desafortunadamente, el 70% de las empresas siguen siendo «interactivas a proactivas» , es decir, «no están interlazadas, que no están automatizadas, que no están orquestadas» , lo que conlleva a procesos manuales, errores y pérdidas.
Lo que propone BMC Software ante este desafío es una plataforma on top, con una visión transversal de unidades de negocio, «en donde el dato pueda ser colectado y transformado y llevado a las diferentes fuentes de información, a los diferentes transformadores, aplicaciones y clouds, de tal forma de que tú puedas acortar el ciclo de ir al mercado de planeación, de diseño, de transformación y de ejecución y automatización de los productos que tú tengas que ofrecer al mercado. Es importante tener una visión empresarial a nivel de orquestación, y eso es lo que hace que se integre el dato en las diferentes aplicaciones e infraestructuras para poder tomar decisiones en tiempo y forma y monetizar esos datos, para ser una empresa basada en la toma de decisiones con información expedita y oportuna».
Orquestación de procesos y su importancia
Para superar el obstáculo de la interoperabilidad y garantizar la agilidad, la orquestación empresarial se presenta como una estrategia indispensable.
«La orquestación permite la innovación. Sin automatización seguirás apagando fuegos y no tendrás una visión integral y orquestada de la gestión de la empresa», afirma el ejecutivo de BMC.
El orquestador es una plataforma que se coloca «on top» de todas las aplicaciones, transacciones batch, procesos en línea y fuentes de datos, con una visión transversal de las unidades de negocio. Su objetivo es:
- Integrar datos entre plataformas en un mundo multi-híbrido.
- Acortar el ciclo de planeación, diseño, transformación, ejecución y automatización.
- Automatizar flujos de trabajo críticos, como la gestión del onboarding del cliente, la facturación o la logística.
- Minimizar la intervención humana y el error.
¿Cómo se define una empresa digitalmente autónoma?
La visión de BMC se enfoca en ayudar a las empresas a convertirse en entidades digitalmente autónomas, que se definen como aquellas empresas o entidades «que tengan aplicaciones inteligentes interconectadas pero durante toda la faceta del negocio, no solamente compras, no solamente inventarios, no solamente diseño, sino que tengas la proveeduría, tus clientes interconectados dentro de tu compañía, digamos en tu ecosistema, socios de negocio, ¿para qué? Para minimizar el error humano, con la mínima capacidad humana de alguna forma, pero elevando la capacidad cognitiva».
El objetivo no es reemplazar a las personas, sino elevar su nivel de conocimiento para que se enfoquen en estrategias de automatización. La transformación digital no es un problema de tecnología, sino de la persona por lo que la cultura, el liderazgo consciente y la capacitación son esenciales para abrazar la automatización y la autonomía digital.
Pasar de un modelo reactivo a uno proactivo
La conversación de Techtegia con con Juan Carlos García Palma, director para el desarrollo del mercado en Latinoamérica de BMC Software, dejó claro que la evolución hacia una empresa digitalmente autónoma se sustenta en tres pilares: la capacidad para gestionar la complejidad de los datos en entornos híbridos, la superación de la falta de interoperabilidad entre sistemas y la adopción de la orquestación de procesos o hiperautomatización.
Este último punto se erige como el imperativo que permite integrar todos los flujos de trabajo críticos de la empresa, evitando el trabajo en silos y moviendo a la organización de un modelo reactivo a uno proactivo.
De cara al futuro inmediato, la tendencia más relevante que impulsa esta autonomía es la transición de la inteligencia artificial predictiva a la prescriptiva, donde los algoritmos, alimentados por datos de alta calidad son capaces de indicar exactamente las acciones necesarias para alcanzar el «estado deseado» de la empresa.
BMC hace que esta transformación sea accesible para todo tipo de organizaciones (grandes, medianas y pequeñas) que busquen convertirse en entidades con aplicaciones inteligentes e interconectadas. El objetivo final de esta automatización es elevar la capacidad cognitiva de los colaboradores, liberándolos de tareas rutinarias para que se enfoquen en la estrategia, el liderazgo y la definición de las nuevas fronteras del negocio.
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