La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una simple novedad tecnológica para convertirse en el motor principal de la transformación empresarial. Durante los últimos años, la industria global experimentó una acelerada evolución, marcada por el surgimiento de herramientas capaces de automatizar tareas operativas y optimizar procesos. Sin embargo, el mercado latinoamericano se encuentra hoy en un punto de inflexión donde la experimentación cede su lugar a la implementación estratégica y a la necesidad de gestionar el verdadero combustible de esta tecnología: los datos.
Para profundizar en este panorama conversaron con el conductor de Líderes Tech, César Lira, Erick Vargas, delivery vice president Central & South America de Coforge, y William Morales Varela, director de Ventas para Hispanoamérica de Denodo, compartieron sus visiones sobre los retos fundamentales que enfrentan las organizaciones de la región.
Vargas cuenta con una amplia trayectoria liderando operaciones a gran escala y se enfoca en integrar la IA para potenciar equipos de ingeniería de alto desempeño. Su trabajo en Coforge es clave, ya que esta empresa es un referente global en ingeniería nativa de IA, dedicada a impulsar líderes del futuro mediante un modelo donde humanos y agentes inteligentes trabajan en conjunto de forma segura y escalable.
Por su parte, Morales es ingeniero de sistemas y magíster en Inteligencia Analítica de Datos, con más de 15 años de experiencia. Desde Denodo —empresa global líder en la gestión lógica y virtualización de datos que permite acceder a información dispersa en tiempo real sin moverla físicamente— Morales ayuda a las organizaciones a liberar el valor de su información para tomar decisiones reales.
Tanto Coforge como Denodo fueron main sponsors del Techtegia Summit IA Data Explote Chile 2026 que tuvo lugar el pasado 28 de mayo. El evento B2B reunió a más de 300 líderes y al top 20 de empresas implementadoras para debatir sobre Inteligencia Artificial, analítica y el salto disruptivo hacia la IA agéntica y sistemas autónomos.
El fin de la experimentación y la búsqueda de valor
Hasta hace poco, las empresas se encontraban explorando y aprendiendo qué podía ofrecerles la inteligencia artificial, deslumbradas por el auge de soluciones como los chatbots. Hoy, el escenario exige escalar estas funciones hacia procesos de negocio que brinden beneficios tangibles y operativos.
A pesar del entusiasmo corporativo, los líderes tecnológicos son claros respecto a las limitaciones actuales. Y es que como señala Erick Vargas, «no todo se puede resolver con inteligencia artificial, y los beneficios de inteligencia artificial no son para todos, o no son para todos los procesos».
Esta sinceridad, según indica, es valorada por los tomadores de decisiones, quienes comprenden que el impacto exponencial de esta tecnología en los próximos años dependerá de una aplicación correcta, enfocada en la productividad y la reducción de costos.
El «oro derretido»: gobernanza y seguridad desde adentro
La IA no opera en el vacío, pues se alimenta directamente de los sistemas de información de cada empresa. A este recurso vital se le conoce frecuentemente como «el nuevo petróleo» o «el oro derretido». Entregar la información correcta, a la persona indicada y en el momento preciso es fundamental para que los modelos de IA puedan tomar buenas decisiones.
William Morales advierte que las mayores vulnerabilidades en la gestión de la información no siempre provienen del exterior. A medida que las organizaciones acumulan múltiples fuentes informativas, como sistemas ERP o CRM, la entrega de privilegios se vuelve compleja y no puede depender exclusivamente de acuerdos de confidencialidad en papel. Morales ilustra la importancia de la gobernanza interna de la siguiente manera:
«No abrirle la puerta completa de la casa, sino abrirle la puerta y darle acceso a lo que verdaderamente les genere valor».
Mediante plataformas como las de Denodo, las empresas pueden establecer un modelo semántico que monitorea quién consume la información y bajo qué parámetros, permitiendo, por ejemplo, ofuscar detalles sensibles antes de que lleguen a equipos de desarrollo externos.
Sinergia tecnológica: Soluciones aplicadas a la realidad
El éxito de una estrategia moderna radica en la colaboración de expertos en diversas capas tecnológicas. En este ecosistema, Denodo actúa como la plataforma central que conecta los modelos con las distintas fuentes, mientras que Coforge opera como el integrador experto en ingeniería digital que transforma los flujos de negocio.
La eficacia de esta integración se evidencia en escenarios industriales reales:
- Minería en México: Se ha implementado un control de acceso para garantizar, casi en tiempo real, que los trabajadores ingresen a la mina con los implementos de protección necesarios y los cursos de seguridad regulatorios al día.
- Logística de hidrocarburos en Colombia: Se monitorean elementos de internet de las cosas (IoT) a lo largo de la red de distribución. Esto permite entregar métricas continuas a los algoritmos predictivos para detectar posibles pérdidas no técnicas antes de que se conviertan en un problema mayor.
El mayor obstáculo: La cultura organizacional

Una de las principales barreras en el mercado no es el software en sí, sino la percepción de que la IA es simplemente «una herramienta». Transformar un flujo de trabajo va mucho más allá de instalar una plataforma; requiere una profunda gestión del cambio organizacional
El principal reto recae en las personas que conforman las instituciones. Erick Vargas, delivery vice president Central & South America de Coforge, comenta que «cambiar el modelo mental, cambiar flujos de negocio, cambiar el comportamiento y la mentalidad de las personas que están en la organización para lograr que ejecuten, cambios que son requeridos, ahí es donde está la complejidad».
Para superar estos obstáculos y garantizar la continuidad del negocio, los expertos recomiendan tres pasos esenciales para cualquier líder:
- Seleccionar un aliado confiable: es indispensable engancharse con un socio que guíe a la corporación en la implementación de una estrategia integral, la cual incluya parámetros de seguridad y gobernanza.
- Diagnosticar el nivel de madurez: las compañías deben entender en qué etapa se encuentran, especialmente en el ámbito de datos, ya que sin la precisión e integración adecuada, cualquier esfuerzo tecnológico fracasará.
- Priorizar el valor del negocio: se deben seleccionar y definir casos de uso que solucionen dolores reales, ya sean de carácter regulatorio o de atención al cliente interno y externo, generando un impacto medible a corto plazo.
Ambos expertos coinciden en que la era de la IA automatizada no desplaza al ser humano, sino que lo revaloriza. Cambiar las formas de pensar y de implementar la tecnología servirá, en última instancia, para potenciar el talento de las personas y entregar resultados reales a la sociedad.
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