La automatización de procesos dejó de ser un proyecto aislado para convertirse en un componente estratégico del negocio. Sin embargo, escalarla con éxito implica mucho más que incorporar nuevas herramientas: requiere liderazgo ejecutivo, una estrategia clara de transformación digital y una integración efectiva entre tecnología, procesos y personas. Ese fue el principal aprendizaje compartido durante el IA Summit Data Explote, celebrado en mayo de 2026 en Chile y organizado por Techtegia, en donde Agrosuper, Metrocapital y Rocketbot presentaron el recorrido que permitió convertir la automatización en uno de los pilares de la evolución tecnológica de la compañía alimentaria.
La conferencia reunió a Daniela Merino, Jefe de Automatización en Agrosuper, y a Freddy Silva, CEO y fundador de Metrocapital,a startup tecnológica chilena especializada en consultoría tecnológica, Automatización Robótica de Procesos (RPA) e Inteligencia Artificial. Desde 2016, Metrocapital actúa como socio estratégico de ingeniería para Agrosuper, acompañando el diseño, implementación y escalamiento de proyectos de automatización mediante robots de software desarrollados sobre la plataforma Rocketbot, herramienta que hoy constituye la base de la estrategia de RPA de la empresa.
Fundada en 1955, Agrosuper es una de las principales compañías de alimentos de Chile, dedicada a la producción de carne de pollo, cerdo, pavo y salmón para mercados nacionales e internacionales. En los últimos años incorporó la transformación digital como uno de sus ejes estratégicos, impulsando iniciativas de automatización, analítica de datos e inteligencia artificial para optimizar sus procesos operativos.
El éxito comenzó mucho antes del primer robot
El mensaje principal de los protagonistas en la presentación del caso de éxito fue que el verdadero punto de partida no estuvo en el software. Para Daniela Merino, la transformación comenzó cuando la alta dirección decidió convertir la innovación tecnológica en una prioridad corporativa.
«Hoy día en Agrosuper esto pasó, nuestras pedidas fueron desde arriba, la transformación digital vino desde nuestro directorio, desde nuestro nivel más ejecutivo», resaltó.
La ejecutiva explicó que muchas organizaciones intentan impulsar iniciativas de automatización desde equipos técnicos o áreas de ingeniería, pero encuentran dificultades para extender esos proyectos al resto del negocio. En Agrosuper ocurrió el proceso inverso: el liderazgo estratégico permitió alinear las distintas unidades bajo una visión común y acelerar la gestión del cambio.
Freddy Silva coincidió en que ese respaldo fue determinante para el éxito del proyecto: «Los resultados que está teniendo Agrosuper en realidad no pasan solamente por la tecnología, ni por nosotros como colaboradores, sino por el liderazgo».
Unificar la automatización para dejar atrás la fragmentación
Uno de los principales desafíos en Agrosuper surgió cuando la empresa descubrió que distintas áreas de negocio estaban desarrollando iniciativas de automatización de manera independiente. Cada unidad contrataba proveedores distintos, utilizaba herramientas diferentes y adquiría licencias por separado.
El problema se hizo evidente cuando la dirección comenzó a revisar los costos asociados. Merino relató que el análisis reveló que varias áreas estaban pagando por soluciones similares sin una estrategia común, lo que incrementaba significativamente el gasto tecnológico.
«¿Por qué con cuatro marcas un RPA? ¿Qué está pasando?», recordó, sobre las preguntas que comenzaron a surgir cuando la dirección revisó el licenciamiento de las distintas herramientas.
Ese diagnóstico llevó a la compañía a centralizar la estrategia de automatización, establecer un modelo de gobierno y consolidar una única plataforma tecnológica para el desarrollo de robots.
Metrocapital: un socio para escalar la transformación
En ese proceso, Metrocapital asumió un papel que fue más allá del desarrollo tecnológico.
La empresa chilena se convirtió en un socio de ingeniería encargado de acompañar la evolución de la estrategia de automatización, aportando metodologías, capacidades técnicas y apoyo especializado para acelerar la implementación de nuevos proyectos.
Silva explicó que el objetivo nunca fue únicamente incorporar herramientas, sino ayudar a que la tecnología respondiera a metas concretas del negocio.
«La tecnología puede ser un aliado estratégico, no solamente la incorporación de productos tecnológicos, sino un aliado estratégico con un fin mucho más grande respecto a los objetivos reales que las compañías tienen», amplió Freddy Silva, CEO y fundador de Metrocapital.
Actualmente, el equipo de automatización trabaja de forma integrada con especialistas internos de Agrosuper y consultores de MetroCapital, desarrollando varios proyectos en paralelo mediante metodologías ágiles y equipos multidisciplinarios.
Rocketbot como plataforma común
Otro de los factores que permitió escalar la automatización fue la estandarización tecnológica. Tras evaluar distintas alternativas, Agrosuper decidió concentrar su estrategia de RPA en Rocketbot, plataforma desarrollada en Python que facilita el desarrollo de robots de software y la ejecución paralela de múltiples procesos.
Según explicó Daniela Merino, actualmente toda la operación de automatización se desarrolla sobre Rocketbot, mientras que los proyectos de inteligencia artificial se complementan con herramientas como Microsoft Copilot y ChatGPT.
La combinación de estas tecnologías permitió a la organización avanzar desde la automatización de tareas repetitivas hacia escenarios donde los robots conviven con asistentes inteligentes capaces de apoyar procesos de análisis y toma de decisiones.
+Uno de los aspectos más llamativos del modelo de Agrosuper es que la automatización no se mide por la cantidad de robots implementados, sino por el valor que realmente generan para el negocio.
Daniela Merino, Jefe de Automatización en Agrosuper, explicó que cada iniciativa llega al equipo de automatización con una estimación de horas hombre (HH) que podrían liberarse una vez implementado el robot. Sin embargo, ese cálculo inicial no basta para justificar la continuidad del proyecto. Una vez que la solución entra en operación, interviene un equipo corporativo de Transformación Digital especializado en captura de valor, cuya tarea consiste en verificar si el ahorro prometido realmente se materializó.
«Una vez estando productivo, viene un equipo de transformación digital más bien central y tiene un equipo de captura de valor. Ellos se encargan de sentarse a ver cuánto efectivamente fue lo que ahorró el RPA en base a la pega que hacía el colaborador», amplió.
El criterio es claro: si la automatización no demuestra un beneficio tangible, el proyecto se detiene.
«En el caso de que no sea viable, de que efectivamente no haya captura de valor, no haya un beneficio, nos piden que botemos los robots», sumó.
Para los ponentes, este mecanismo evita que la automatización se convierta en un objetivo en sí mismo y obliga a que cada iniciativa contribuya directamente a la eficiencia operacional.

Convencer primero a las personas
Si la tecnología representó el componente visible del proyecto, el cambio cultural fue probablemente el reto más complejo.
Merino reconoció que los primeros proyectos despertaron resistencia entre algunos colaboradores, una reacción habitual cuando la automatización se asocia con la sustitución del trabajo humano. La estrategia para revertir esa percepción no consistió en presentar nuevas herramientas, sino en demostrar resultados.
Las primeras iniciativas se desarrollaron junto a la Gerencia de Administración y Finanzas. Posteriormente, el equipo comenzó a organizar jornadas internas donde eran los propios usuarios quienes compartían con otras áreas los beneficios obtenidos gracias a la automatización.
«Los mejores sponsors que tú puedes tener son tus mismos clientes que muestren lo que efectivamente se está ahorrando», consideró Merino. Ese enfoque permitió que nuevas unidades de negocio comenzaran a solicitar proyectos por iniciativa propia, acelerando la adopción de la automatización dentro de la organización.
Freddy Silva recordó que uno de los primeros pasos fue acercar el conocimiento a las personas para reducir el temor hacia estas tecnologías.
«La gente normalmente no se suma a las iniciativas cuando tiene desconocimiento y por ende nos da miedo… hubo todo un trabajo cultural dentro de la compañía», opinó.
De los robots de software a los agentes de inteligencia artificial
La evolución de Agrosuper no se detuvo en la automatización robótica de procesos. Actualmente, la organización combina Rocketbot con herramientas como Microsoft Copilot y ChatGPT para desarrollar agentes de inteligencia artificial capaces de complementar el trabajo de los equipos.
Merino explicó que este nuevo escenario exige una preparación previa mucho mayor. Antes de automatizar o incorporar agentes inteligentes, cada proceso debe estar documentado, validado y demostrar suficiente madurez.
Por ello, las solicitudes no llegan directamente desde los usuarios finales al equipo de automatización, sino que pasan primero por las áreas de Procesos y Sistemas, responsables de analizar la documentación, validar el flujo de trabajo y determinar cuál es la mejor solución tecnológica.
Esta gobernanza evita automatizar procesos ineficientes y permite seleccionar entre RPA, inteligencia artificial o una combinación de ambas tecnologías según las necesidades de cada área.
Un modelo donde humanos y colaboradores digitales trabajan juntos
Quizá la visión más interesante presentada durante la conferencia fue la forma en que Agrosuper imagina el futuro de la organización. Más que reemplazar personas, la compañía busca conformar equipos híbridos donde especialistas humanos trabajen junto a colaboradores digitales encargados de ejecutar las tareas repetitivas.
Merino explicó que la organización ya trabaja con un lago de datos corporativo para garantizar información gobernada y de calidad, mientras integra tecnologías de reconocimiento de voz, procesamiento de lenguaje natural y agentes inteligentes.
El objetivo es que los líderes concentren su tiempo en la toma de decisiones, el análisis y las actividades que generan mayor valor para el negocio, mientras los colaboradores digitales asumen las tareas rutinarias que consumen tiempo sin aportar capacidad estratégica.
IA Summit Data Explote: automatizar con una visión de negocio
La experiencia presentada por Agrosuper, MetroCapital y Rocketbot durante el IA Summit Data Explote Chile, organizado por Techtegia en mayo de 2026, dejó una conclusión clara: la transformación digital no depende únicamente de incorporar inteligencia artificial o robots de software.
El éxito requiere liderazgo desde la alta dirección, una estrategia unificada de automatización, métricas que demuestren el valor real de cada proyecto y una gestión del cambio capaz de convertir a los propios usuarios en impulsores de la innovación.
Más que una historia sobre tecnología, el caso de Agrosuper mostró cómo la integración entre un cliente con una visión estratégica, un socio especializado como Metrocapital y una plataforma de automatización escalable como Rocketbot puede transformar la automatización en un motor permanente de competitividad e innovación.
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