De acuerdo con un análisis publicado por el portal especializado ITSiti (disponible en ITSitio Chile), Chile profundiza aceleradamente su transición hacia un modelo económico con un uso cada vez menor de dinero en efectivo.
La consolidación de las billeteras electrónicas, el pago sin contacto (contactless) y las transferencias inmediatas no solo está transformando la conducta de los consumidores y establecimientos, sino que también impone la urgente necesidad de modernizar la plataforma tecnológica que sustenta las transacciones en el país.
De acuerdo con estos datos, el uso de mecanismos electrónicos se ha convertido en una constante diaria para la población chilena:
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Uso masivo de tarjetas: El 77% de las compras cotidianas de los hogares en Chile se efectúa mediante plazos o débito con tarjeta[cite: 1].
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Aumento de la frecuencia de pago: El último Informe de Sistemas de Pago del Banco Central de Chile registró más de 7. 00 millones de operaciones digitales en un periodo de 12 meses.
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Promedio por habitante: Cada ciudadano mayor de 15 años realizó un promedio de 435 transacciones digitales al año, marcando un alza del 15% respecto a la medición previa.
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Auge de las tarjetas de prepago: Este tipo de instrumento registró 577 millones de operaciones en el último año, lo que representa un 8% del volumen global de transacciones digitales.
Las repercusiones de este avance tecnológico trascienden el canal de ventas e inciden en el desarrollo macroeconómico:
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Impulso al Producto Interno Bruto: Un estudio elaborado por ACI Worldwide prevé que la implementación y expansión de las transacciones en tiempo real podría sumar US$740 millones adicionales al PIB de Chile hacia el año 2028.
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Inclusión en la banca formal: La adopción de estas soluciones digitales facilitaría la entrada de aproximadamente 83.000 personas al sistema bancario formal.
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Cobertura comercial: Un 72% de las compañías del sector comercial cuenta con la contratación de al menos un proveedor o adquirente de pagos.
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Diversificación del mercado: Se observa una mayor presencia de nuevos actores como adquirentes, subadquirentes e iniciadores de pago, incrementando la cobertura de red.
Retos y exigencias tecnológicas para la infraestructura
El incremento constante en el flujo de pagos demanda plataformas robustas y altamente escalables:
“El crecimiento de las tarjetas sin contacto, billeteras digitales y las transferencias en tiempo real no compite con las soluciones de aceptación tradicionales, sino que redefine lo que los comercios necesitan de sus dispositivos de pago”, expresó al referido medio Rodrigo Soto, Senior Sales Manager Southern Cone de Ingenico.
Soto aclara que la infraestructura no solo debe digitalizar los pagos, sino que también es fundamental contar con un ecosistema competitivo.
Modernización en los puntos de venta (POS)
Frente a consumidores multidigitales, los establecimientos comerciales están actualizando sus terminales de cobro mediante:
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Soluciones basadas en Android: Herramientas como AXIUM, que permiten ejecutar aplicaciones avanzadas e integrar múltiples medios de pago dentro de un mismo terminal.
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Tecnología SoftPOS: Opciones digitales que convierten smartphones y dispositivos móviles compatibles en puntos de cobro funcionales.
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Plataformas de gestión remota: Sistemas que facilitan la actualización y adición de funciones en tiempo real sin requerir la sustitución completa del equipamiento físico.


