La evaluación crediticia en Chile está viviendo un cambio de paradigma. Tras décadas bajo el dominio del scoring tradicional y modelos estadísticos conservadores, la Inteligencia Artificial (IA) ha irrumpido como la herramienta capaz de derribar las barreras del sistema financiero convencional.
En este escenario, la fintech chilena Banca.me se posiciona como el referente de esta transformación, demostrando que la tecnología no solo agiliza procesos, sino que redefine quién es apto para recibir un crédito; así lo dio a conocer el portal FinteChile.
El fin del scoring tradicional: La propuesta de Banca.me
Durante años, el acceso al financiamiento en Chile dependió casi exclusivamente del historial bancario formal. Sin embargo, este modelo dejaba fuera a un segmento masivo de la población.
Banca.me ha cambiado las reglas del juego mediante el uso de modelos de IA que analizan datos alternativos. Hasta la fecha, la plataforma ha logrado hitos significativos:
- Evaluaciones realizadas: Más de 400.000 personas.
- Créditos otorgados: USD 10 millones.
- Potencial identificado: Una demanda preaprobada superior a USD 1.150 millones que la banca tradicional no ha logrado capturar.
Como bien señala Cristian Eing, CEO de Banca.me: “El problema no es la falta de buenos pagadores, sino la falta de tecnología moderna para identificarlos”.
Innovación vs. Regulación: El contrapunto institucional
El avance de las Fintech en Chile no ocurre en un vacío legal. El año 2025 ha sido clave para la implementación de la Ley Fintech, buscando un equilibrio entre la competencia y la estabilidad del sistema.
En este contexto, las autoridades financieras como lo son la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y el Banco Central de Chile observan este crecimiento con una mezcla de optimismo y rigor:
La presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Solange Berstein, ha enfatizado que la innovación es positiva siempre que cumpla con estándares de transparencia y protección al consumidor.
Mientras que, la presidenta del Banco Central de Chile, Rosanna Costa, advierte que la digitalización debe fortalecer la resiliencia del sistema, asegurando que los estándares de riesgo no se debiliten ante la velocidad tecnológica.
El gran reto para empresas como Banca.me es la gobernanza algorítmica: lograr que sus modelos de IA sean auditables, explicables y consistentes con la normativa vigente.
¿Cómo la IA mejora la inclusión financiera?
A diferencia de los bancos tradicionales, que priorizan la información financiera formal, las fintech integran variables no tradicionales para construir perfiles más dinámicos:
- Comportamiento digital.
- Patrones de pago en servicios básicos y comercio electrónico.
- Regularidad de ingresos en sectores no bancarizados.
“No es asumir más riesgo, es medirlo mejor”, afirma Eing. Esta capacidad analítica permite distinguir entre un perfil con riesgo real y uno que simplemente carece de historial crediticio.
Hacia la década del crédito inteligente
La competencia en el mercado financiero chileno ya no se libra en la cantidad de sucursales físicas, sino en la capacidad de procesamiento de datos. Banca.me no solo está disputando una cuota de mercado; está impulsando un debate sobre cómo se construye la confianza en la era digital.
El éxito de este modelo sugiere que el futuro del crédito en Chile será más inclusivo, dinámico y, sobre todo, predictivo. La respuesta a quién accede al financiamiento ya no está solo en un reporte comercial, sino en la inteligencia de los datos.


