• Mié. Jul 15th, 2026

Infraestructura IA en cloud: el reto energético y térmico en el ecosistema TI

Por José Alberto Llavot, gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica

La adopción masiva de inteligencia artificial (IA) está generando una presión sin precedentes sobre la infraestructura de centros de datos y cloud, no sólo en capacidades de cómputo, sino en su soporte eléctrico, térmico y de resiliencia.

Para asegurar un servicio confiable y eficiente, Schneider Electric propone una visión integral que combina diseño, monitorización y soluciones de enfriamiento avanzado para enfrentar estos desafíos.

Crecimiento proyectado: IA como motor del consumo eléctrico

  • En 2025, la demanda eléctrica global de los centros de datos alcanzó alrededor de 485 TWh, tras crecer 17% frente al año previo. Para 2030, la IEA proyecta que ese consumo prácticamente se duplicará hasta 950 TWh, mientras que la electricidad utilizada por centros de datos enfocados en IA crecería todavía más rápido, al triplicarse en ese mismo periodo.
  • Estados Unidos y China serán responsables de casi el 80 % del incremento en consumo eléctrico de centros de datos hacia 2030. (IEA)
  • La IEA proyecta que el consumo eléctrico de servidores acelerados, impulsado principalmente por IA, crecerá alrededor de 30% anual en su escenario base y explicará casi la mitad del aumento neto del consumo eléctrico de centros de datos hacia 2030.

Estos datos muestran que la infraestructura eléctrica y térmica deja de ser un complemento para volverse crítica para viabilizar la expansión de la IA en el entorno cloud.

Principales desafíos en infraestructura IA

  1. Densidades de carga extrema: los clústers de cómputo acelerado (GPUs, TPUs, etc.) demandan potencia y flujo térmico muy superiores a los servidores tradicionales. El diseño eléctrico debe contemplar líneas de alimentación de media tensión, distribución en rack y respaldo robusto.
  2. Refrigeración eficiente y escalable: el calor generado por estas arquitecturas exige soluciones que vayan más allá del aire. Desde la integración de Motivair, especialista en tecnologías de enfriamiento líquido, al portafolio de Schneider Electric se destacan los siguientes datos:
  • El enfriamiento líquido directo puede ser hasta 3,000 veces más efectivo y eficiente para retirar calor que el aire, al capturarlo directamente a nivel de chip
  • La industria ya rebasa densidades de 140 kW por rack, con escenarios futuros de 1 MW o más
  • El portafolio incluye CDUs con capacidades de 105 kW a 2.5 MW
  • La solución ChilledDoor está diseñada para densidades de hasta 75 kW
  1. Resiliencia y disponibilidad continua: la disponibilidad eléctrica debe preverse con sistemas de alimentación ininterrumpida (UPS) y esquemas de distribución modular que permiten mantener los equipos operando sin interrupciones, ajustando el nivel de protección según la importancia de cada instalación.
  2. Visibilidad operativa y monitoreo inteligente: la capacidad de anticipar fallas, optimizar consumos y monitorear el ciclo de vida de componentes es indispensable para operar de forma proactiva. Schneider Electric complementa esta propuesta con su plataforma de gestión EcoStruxure™ IT y servicios digitales.
  3. Integración con modelos de referencia y alianzas tecnológicas: Schneider Electric continúa colaborando con NVIDIA en el desarrollo de diseño de referencia orientado a centros de datos IA, optimizando rendimiento, escalabilidad y eficiencia energética.

Hacia un nuevo paradigma en infraestructura de cloud e IA

Las organizaciones que desplegarán servicios de IA en cloud (públicas, privadas o híbridas) requieren una infraestructura energética y térmica que evolucione al mismo ritmo que sus demandas informáticas. Bajo esta óptica, la empresa propone un enfoque holístico basado en:

  • Ingeniería modular y escalable
  • Soluciones de enfriamiento líquido para altas densidades
  • Redundancia y resiliencia eléctrica desde capa de entrada
  • Monitorización y operación predictiva
  • Asociaciones estratégicas con actores del cómputo acelerado

En un entorno donde cada kilovatio cuenta, la infraestructura inteligente se convierte en el elemento clave para que el cloud no solo sea poderoso, sino también eficiente, confiable y sustentable.

La incorporación de inteligencia artificial en estos entornos representa mucho más que una evolución tecnológica: es un reto energético, térmico y operativo que exige repensar la forma en que se diseñan, alimentan y gestionan los centros de datos que sostienen la economía digital.